Para ello se estudiarán las siguientes cuestiones:
- ¿Responde el producto/servicio a una necesidad existente en el mercado? Cuál es la necesidad, ¿es antigua?
- ¿Hay sitio para una empresa nueva?
- ¿Es una innovación, tecnologica, comercial de producto etc.?
- ¿Mejora la situación presente?
- ¿Se trata de una idea realista?
- ¿Se está en condiciones de acometerla?
- ¿su rentabilidad va justificar los esfuerzos necesarios para ponerla en marcha?
Por ello toda idea empresarial debe de ser:
- Factible.
- La persona promotora debe ser capaz de materializar la idea de un determinado producto o servicio.
- Novedosa o necesaria para la sociedad.
- Debe producir beneficios suficientes.
Una vez que surge la idea es necesario reflexionar sobre ella para ver si el negocio puede o no ser viable antes de seguir adelante con el proyecto.