Conocer bien una profesión no es suficiente para dirigir una empresa.
Se puede decir que la persona emprendedora tiene que aprender una nueva profesión: " la de empresari@".
Para ello sirven de gran ayuda los cursos de gestión empresarial que se organizan desde gran número de Organismos tanto públicos como privados.
También puede suplirse la falta de conocimientos en este campo mediante la contratación de servicios exteriores especializados (consulting, gestorías, asesorías jurídicas, profesionales, etc…)