Para iniciar una actividad empresarial será necesario tener un conocimiento profesional de la actividad y del sector en el que se piensa competir.
Será muy válido partir de una experiencia laboral previa que haya proporcionado conocimientos del mercado, comerciales, técnicos, contactos, etc.
Sin embargo si no tenemos los conocimientos necesarios debemos conseguir un complemento, bien mediante la formación y preparación en aquellas materias carenciales, o bien mediante la búsqueda de personas socias o integrantes de la empresa que complementen nuestros conocimientos.